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domingo, 29 de mayo de 2022

Anhelo de dicha

CREDO PERSONAL

El anhelo de dicha

Joaquín Hernández Callejas

Toda la especie humana busca la dicha de vivir. En todas las latitudes de la tierra las diversas razas humanas se afanan por encontrar el contento y la alegría, jóvenes y viejos, mujeres y hombres, todos buscan, afanosos, el pájaro azul de la felicidad.

Unos lo hacen esperanzados en los placeres materiales: en los licores, en las suculentas comidas, en los devaneos sexuales como en los deleites y delirios que enardecer y enervan los sentidos corporales, son los caminos que han marcado el hedonismo y el epicureísmo. El hipysmo es la nueva versión de esas teorías. Otros fincan su propósito en hallar la felicidad en el ascetismo, en la evasión de este mundo terrenal hacia las regiones fantásticas del mundo celestial, cuajado de seres e ideas puras, incontaminadas, como libres de lo mundanal, de lo corrupto de la vida terrestre. El santoral católico en su aspecto puramente demagógico y aparente es un ejemplo de esta corriente ideológica. Porque el aspecto real, objetivo, de la vida de de los príncipes y demás dirigentes de la iglesia la cosa es distinta: ellos practican en forma mesurada y sabia, sin excesos, sin extremos peligrosos que llevan la conducta hacia la consecución de los pecados capitales, ellos practican, preferentemente, el sibaritismo precononizado por el epicureísmo y hedonismo.

Otros fundamentan el hallazgo de la felicidad en las lecturas edificantes, en la creación artística, en la investigación científica, en los paseos instructivos, en la invención de cosas útiles.

Y en verdad, que en todo eso, en los placeres materiales, como en la vida ascética, en la vida moderada o entregada a los a los ideales altruistas encuentra la felicidad, o mejor dicho se puede encontrar la felicidad y muy fácil es dedicarle consejos a las personas de esta o de otra idea sobre el destino del hombre hacia la felicidad, argüir, por ejemplo, qué hombre tiene vocación hacia la felicidad. Pero el problema está cuando colisiona la felicidad del uno y la felicidad del otro, qué es plantear la cosa en su forma más simple y microscópica lo cual no tiene ninguna importancia. Por lo que el problema se desplaza hacia otro ángulo superior: hay choque de la felicidad de una clase social con la felicidad de otra clase social.


Luchar por un ideal

Credo Personal

Es necesario luchar por un ideal 

Joaquín Hernández Callejas

Lo mas importante en la vida de un hombre es proponerse un fin, un anhelo, un ideal que realizar; nada es tan satisfactorio ni nada proporciona tanta seguridad en la lucha por la existencia, que el hecho de tener una meta definida a la cual llegar, un propósito determinado que nos preocupe durante las veinticuatro horas del día, una idea clara de lo que representen nuestras ambiciones y esperanzas es la decisiva formula que explica el motivo de nuestra vida.

Vivir sin un ideal es tener vacío el pensamiento; vivir sin un anhelo es tener solitario el corazón; vivir si un pensamiento es tener anquilosada la voluntad.

El dulce poeta mexicano Amado Nervo escribió: “cada día tiene su propio afán.” Yo pienso: El afán de todos os días debe de ser el mismo: el de buscar la concreción, la realización de nuestro sueño, el perfeccionamiento de nuestras actitudes y el dominio absoluto de lo que anhelamos.

Federico Guillermo Nietzche, el recio escritor germano dijo: un sí, un no, una línea recta, un fin. Yo digo: Un si a lo positivo, un  no a lo nefasto; una lucha conforme las circunstancia lo demanden y no siempre marchando en línea recta; un fin noble que tienda a dignificar a la persona humana.

Avante siempre, escribió nuestro Juan Ramón Uriarte, el maestro animador de las juventudes salvadoreñas. Yo digo: Esto no es posible; en la vida no hay solo avances, sino que también hay necesidades de retrocesos, rodeos, caídas,resbalones, fracasos y otras duras experiencias para las cuales hay que templar el alma o mejor dicho, las cuales debemos estimar para templarla y no para sentirnos desamparados, pero no obstante es bueno tener siempre la idea de ir hacia adelante, hacia la coronación del ideal que nos hemos trazado.

Toda idea es difícil de realización. Infantil es aquel que piensa que un propósito elevado  es de pronta e inmediata ejecución. Nada más falso. La realización de un propósito, la ejecución de una empresa, la terminación de una obra cuesta sacrificios es preciso realizar largos, dolorosos y múltiples esfuerzos, tomar en cuenta diversos detalles , hacer números ensayos, verificar repetidos intentos hasta que quede plasmada la idea soñada.

En la lucha por la realización del propósito no hay que tomar en cuenta la suerte. En la suerte o en los milagros, confían las almas cándidas, los espíritus supersticiosos y crédulos que gozan solo con el sueño de la acción pero jamás se atreven a afrontar los riesgos, los peligros,las vicisitudes,las miserias y dolores que necesariamente habrán de sufrir en la ejecución de los actos para la realización del sueño.

Ni Homero, ni Aristóteles, ni Alejandro o César, o Napoleón, ni Beethoven, ni Mozart, ni cervantes, ni Darwin, etc.,  improvisaron sus obras aunque nacieron con talentos naturales para destacarse de manera sobresaliente. 

Ellos tuvieron que estudiar, que prepararse previamente en sus diferentes especialidades, preparación o entrenamiento que implicó para ellos grandes privaciones, duras abstinencias que minaron su salud,que desgastaron sus reservas físicas y que, en muchos casos hasta sacrificaron algunos de sus miembros y órganos corporales.

No tenemos en cuenta ni envidiemos los casos baladíes de ciertos triunfos fáciles de algunos individuos como el de los Beatles o de algún mediocre artista de cine, de teatro, de televisión o algún afortunado comerciante que de la noche a la mañana se convierte en magnate de grandes facilidades económicas. Estos triunfos aunque halagüeño, no son los resultados ordinarios de la vida cotidiana; son triunfos esporádicos muchas veces abultados por propagandas o intereses comerciales o por la adhesión de personas sin cultivo ni delicadeza para apreciar obras superiores que se sienten arrastrados por la fuerza caprichosa de la moda.

Las obras superiores en el arte, en la filosofía, en la ciencia como en la técnica, en el comercio, en la agricultura, en la industria, En la política, en la educación, cuestan mucho; no son obras de la improvisación o de la casualidad, o de la aventura, o regalo de los dioses: es producto del esfuerzo dirigido, del cálculo paciente, de la meditación profunda y del hacer con diligencia: el proyecto llevado a cabo bajo las severidades de una disciplina firme y de una entereza moral qué no le teme a las penalidades.

Disciplina significa someterse a determinadas reglas de conducta: las reglas de la profesión u oficio que se aprende y del cual se vive;las reglas del comportamiento necesario para alcanzar el fin propuesto. Disciplina es orden y organización. Orden quiere decir cada cosa en su lugar y en su debida oportunidad; organizar es disponer los recursos de manera que funcionan en relación unos con otros a su debido tiempo.



lunes, 10 de abril de 2017

Educación y Delincuencia

Educación y Delincuencia
Joaquín Hernández Callejas

Los actos "antisociales" del delincuente o peligroso son comunes y normales en la vida instintiva del niño pequeño, desde su primer año de vida. Desgraciadamente en los delincuentes, o en los sujetos en estado peligroso, sus deseos o tendencias al placer, sus gustos, sus caprichos, no fueron en su oportunidad atendidos, educados, encausados y en definitiva, modificados; y, por lo consiguiente en ellos no se puede lograr una ADAPTACIÓN SOCIAL. Hay pues que investigar las causas de esos fracasos y remediar tales desgracias mediante un sistema de educación y readaptación.

Andamos perdidos cuando queremos (...) desterrar los males sociales como la delincuencia viendo la (corrección) desde un punto de vista moral o de "conciencia". El enfoque debe ser objetivo, realista, basado en la conducta instintiva animal del individuo, porque solo un trato científico puede darle al asunto una solución deseable.

Antes se creía que hay dos caminos divergentes para el desarrollo psíquico: los animales proceden por instinto y los hombres por inteligencia. William James el gran pedagogo y psicólogo americano atacó esta tesis, sosteniendo que también en el hombre se dan actividades instintivas y que estas se refieren al plan de vida de la especie más que al modo propio de actuar del individuo.

Para la prevención de la delincuencia juvenil se crearon en 1942 en Clire Denwell, Inglaterra las escuelas industriales llamadas originalmente "escuelas andrajosas" (ragged school). Estas escuelas tenían por objeto suministrar un amplio programa de educación religiosa y de formación de la personalidad a los niños desamparados, desarrollado el movimiento suministró además, vestidos, alimentación y alojamiento a los necesitados, y finalmente se hizo obligatoria la enseñanza industrial hasta en 1870 en que se dio la Ley que hizo obligatoria y gratuita la enseñanza. En la Unión Soviética a raíz de la Revolución comunista de octubre de 1917 se crearon las escuelas para niños vagabundos sustituidas después por escuelas y granjas para el control de la juventud.

A estas alturas de la civilización y del conocimiento de la vida humana, sabemos que para alejar la humana conducta de las acciones antisociales (delictivas o peligrosas) debe pensarse en la educación de los instintos desde la tierna infancia.

Sabemos que la educación es el proceso de inculcar a los miembros jóvenes de la sociedad la cultura elaborada por las generaciones viejas, es decir, la transferencia de normas, de conocimientos, de ideas y de las técnicas adquiridas.

Recordemos que el niño es antisocial de cualquier origen que sea. Sus instintos no son buenos ni malos: simplemente son naturales. Y él se rige por la ley del menor esfuerzo al buscar el placer, lo que le agrada. Exige de la madre los mayores sacrificios porque no conoce la piedad; llora cuando se le incomoda porque es egoísta; juega con sus heces fecales porque no tiene noción de la higiene; trata de hacer daño arañando, arrojando objetos, riñendo, porque quiere afirmar su hegemonía; etc.

Todas estas manifestaciones deben ser suprimidas, modificadas para que se encause en el trato social adecuado al ambiente en que vive. Para ese fin usarán varias medidas:

1o) En primer lugar se le acostumbrará para que respete las horas de comer, que aguante las ausencias momentáneas de la madre, etc.

2o) En segundo lugar, tiene que acostumbrársele a la limpieza en vez de la tendencia instintiva a los actos antihigiénicos de tocar y hasta comer suciedades. Esta formación reactiva hace que domine sus impulsos hacia una tendencia opuesta a la conducta animal.

3o) En tercer lugar hay que enseñarle a SUBLIMAR sus impulsos agresivos: en vez de fomentarle la tendencia a hacer daño, debe inculcársele sentimientos de piedad; en vez de que destroce o apedree animales o destruya sin objeto cosas de utilidad, debe orientársele para que desarme y arme juguetes, o contribuya a la cooperación social; etc. Todo es un proceso formativo de la conducta que la haga ver las ventajas de la convivencia y las desventajas de desligarse del núcleo social en que vive, usando de las variadas formas metodológicas dichas y además, en lo que fuere necesario, de las amenzas, de la represión y de la gratificación.

La formación de esa conducta debe hacerse desde los primeros años de vida del niño hasta la edad puberal. Todo el ambiente social que rodea al niño al nacer y en el que vive sus primeros años hasta su edad juvenil, dejará una huella en la modificación u orientación de sus necesidades instintivas.

Donde hay pobreza y suciedad, es en vano esperar que se produzca una modificación satisfactoria de los instintos; no puede esperarse sublimación o una formación de la conducta si no hay una ambientación adecuada para tal propósito. Lo mismo ocurre en un ambiente de comodidad y lujo, en donde se deja al capricho el desarrollo emocional del niño o del joven: debe haber adecuada orientación del comportamiento hasta habituarlo a lo correcto.

Los conflictos en los juegos, la libertad en que viva, la clase de juguetes, la participación en los conflictos familiares, el tiempo que el padre y la madre le dediquen, la forma de orientación que usen los padres, etc., son importantes y decisivos factores para el desarrollo del carácter del niño y del joven. De esta educación depende el porvenir del futuro hombre, del hombre socialmente útil por el que batalla la humanidad cristiana del mundo.

Publicado en El Diario de Hoy, 30 de marzo de 1969

El texto original escrito a máquina, con anotaciones y correcciones de puño y letra de Joaquín Hernández Callejas.




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domingo, 9 de abril de 2017

María Elisa Hernández Callejas

29.5.10


Maestra María Elisa Hernández

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La maestra María Elisa Hernández, fué hermana de Joaquín Hernández Callejas. Fué maestra de primaria en la Escuela de Los Planes de Renderos.

Si se pudieran resumir las orientaciones educacionales derivadas de su práctica docente, extraídas de conversaciones con ella sobre los problemas educativos, estas serían: con la finalidad de lograr que los alumnos se superen, es necesario tener con ellos un trato especialmente afectuoso, suave, dulce, comprensivo, constructivo y perseverante. Ante un golpe educacional o emocional de los alumnos, los maestros deben reconfortar y orientar constantemente con humildad real, con suavidad, como si el golpe se tratara con terciopelo impregnado de bálsamo.

Con su práctica, demostró solidaridad y valentía: durante la guerra civil en El Salvador, me dió refugio en su casa, junto a mi compañera, ante las informaciones de persecución por parte de la dictadura militar.

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El interés social en el campo pedagógico

Las negrillas, sangrias, separación y corrección básica de datos y redacción son para efectos de nuestro estudio y comprensión.

Conceptos Fundamentales

El Interés Social en el Campo Pedagógico

Por el Doctor Joaquín Hernández Callejas

En la pedagogía la doctrina del interes cobra importancia a partir de Juan Jacobo Rousseau (1712-1778) quien inicia la nueva educación, con la idea de que el factor principal de la enseñanza es el sujeto de la educación, el niño, y no la lección como lo creyó la vieja didáctica hasta Juan Amos Commenio (1592-1670) el celebre maestro que nos dejara el famoso Decálogo.
Pero es Juan Federico Herbart (1776-1841) que desciende en filosofía del idealismo clásico alemán, iniciado por Kant (1724-1804) en donde el interes como factor psicológico esencial cobra caracteres determinantes en la función educativa.
Para Herbart el interes es la palabra mágica en la enseñanza: el interes excluye la violencia, suaviza el esfuerzo hasta casi suprimirlo.Para este autor hay seis clases de interes: tres que provocan el conocimiento y tres que provienen de las relaciones sociales. Los primeros llevan a conocer las cosas, los segundos a convivir con los hombres. El interés que se liga al conocimiento puede ser interés empírico, en tanto se dirige solo a la observación de los objetos; interés especulativo cuando conduce al estudio de las leyes y relaciones de las cosas e interes estetico si implica la apreciación plancentera de los hechos. Los intereses que dan lugar a las relaciones humanas son: el interes simpatico que impulsa a los hombres a participar en la alegría y dolor del prójimo; el interes social que hace sentir el destino de la clase social a que pertenece, como del pueblo, de la humanidad; el interes religioso que guía el sentimiento de dependencia respecto a Dios.

Pero la doctrina del interes en Pedagogía, tuvo –y tiene- sus mejores frutos en los sistemas globalizadores o sincréticos de la enseñanza, que son:

1. La "Globalización Simple" que consiste en tomar una materia del programa como base o como eje, alrededor del cual giran las demás del programa y del plan de estudio de la escuela funcional, por ejemplo.

2. El Sistema o Método de los “Centros de Interés” ideado por el médico y profesor Dr. Ovidio Decroly, para la educación de los niños anormales, el cual consiste en poner como ideas fundamentales de la concentración de materias de estudio, las que están en relación directa con el “interés”, con las necesidades del niño: alimentación, lucha contra la intemperie, defenderse contra peligros y enemigos, trabajar y recrearse solidariamente, etc.

3. El "Sistema o Método de Complejos", aplicado en la Unión Soviética, que utiliza aquellos centros de interés que formando parte de la realidad social que rodea al niño y en la cual vive sumergido –naturaleza, trabajo y sociedad- representan la mayor influencia en su vida, en su desarrollo y en su formación.

4. El llamado “Sistema o Método de Proyectos” que supone la aceptación de un compromiso de trabajo en el cual las ideas o los centros de interés, que van a ser desarrollados surgen en el desenvolvimiento de un tema aceptado y discutido previamente en vista de las necesidades e intereses de los escolares y de las características de la realidad circundante.

(*) Publicado en El Diario de Hoy, Miércoles 24 de Noviembre de 1976.

Joaquín Hernández Callejas, La Vocación




En este artículo sobre la vocación, Joaquín Hernández Callejas, trazó fundamentos pedagógicos que el mismo aplicó en su vida de maestro y de padre. Agudo observador del comportamiento humano, de la niñez y la juventud detectaba las inclinaciones y habilidades de las personas y les sugería caminos para la superación personal desplegando su vocación y concentrando su voluntad.

Descubrirse a sí mismo, descubrir la vocación propia y ajena, como él decía, es fundamental para educarse personalmente y contribuir a la educación de otras personas.

Propósito de este Blog

El propósito de este blog es recapitular, estudiar, compartir y e inducir la aplicación de los fundamentos pedagógicos de Conchita Alas y Joaquín Hernández Callejas, educadores de El Salvador, América Central.

Probablemente los principios pedagógicos de Joaquín Hernández, puedan resumirse así:

Es necesario forjar en el educando objetivos claros y metas en su vida, motivarlo e inspirarlo para que en pos de las realizaciones que se ha propuesto concentre su voluntad y adquiera y desarrolle sus capacidades y habilidades de manera perseverante, con amor al sacrificio constructivo del poder de su voluntad y sus destrezas.

Se debe forjar la tenacidad en el trabajo y desarrollar una fijeza radical en la consecución de las metas en la vida. "Un sí, un no, una línea recta, un fin" gustaba de repetir para señalar que en la vida no hay que divagarse ni dispersar esfuerzos.

Los principios pedagógicos de Conchita Alas podemos presentarlos sumariamente así:

La educación debe estar centrada en el ejemplo de Jesús.

Siguiendo el ejemplo del Maestro, el docente forja con amor personas que en su comportamiento y su conocimiento sean útiles para la humanidad.

Sencillez, dignidad y amor al trabajo y al estudio, son características que se requieren para concretizar y multiplicar las enseñanzas de Jesús.

Capacidad para concretar, espiritu emprendedor, iniciativa con firmeza y humildad son cualidades que deben desarrollarse en los procesos educativos.

Esperamos que nuestras notas en este blog sean utilidad para todas las personas que deseen superarse por medio de la educación en el amor al prójimo, al estudio y al trabajo, tal como ellos nos enseñaron.

Escrito por j-y-c-fundacion-educacional el 13/04/2007 02:46
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Para triunfar hay que tener fé

Primer artículo conservado de Joaquín. Escrito con su puño y letra. El mismo lo fechó en 1935. Tenía 19 años de edad, Joaquín nació el 15 de julio de 1915.

En este artículo expone principios educacionales que guiaron su vida y actividad como maestro.

"Como seres humanos tenemos el derecho de ser felices..." decía. Para lograrlo hay que tener fé. La fé da confianza, seguridad y posibilidad de realización de los ideales. El ser humano cree en sí mismo también por medio de la fé. Tales son las enseñanzas, a nuestro juicio, del trabajo de Joaquín "Para triunfar hay que tener fé".


Para triunfar hay que tener fé.

Cuando vayas en pos de un elevado ideal, cuando tu imaginación vislumbre un porvenir más radiante y luminoso, es preciso que tu alma y corazón estén rebosando de entusiasmo y de fé.

La fé te hará parecer posible la cosa más difícil del mundo. La fé te dará confianza en tí mismo, te hará creer en tí mismo; triunfar para tí mismo.

Nuca dudes; jamás dudes. La duda es el sentido opuesto de la fé. La duda te hará creer que tú no eres nada, que no mereces nada, que no sirves para nada.

Por el intenso poder de la fé, todos los hombres de que nos habla la historia han alcanzado grandes y elevados puestos y beneficiado a las generaciones.

Moisés, el gran caudillo de Israel, fué guiado a través del mar y del desierto por su infinita fé en Dios, en Jehová Misericordioso. Colón el admirable navegante genovés fué guiado a través del no surcado Océano, por la firme convicción que tenía en llegar, por un camino más corto, a las Indias Orientales, pues aunque no llegó al lugar señalado, sus esfuerzos fueron recompensados, por el descubrimiento de un Nuevo Mundo.

Así tú, en este mar u océano o desierto, como quieras llamarlo, si luchas con fé, si tus esfuerzos, deseos y ambiciones son guiados por la firmísima creencia de que todo acabará como deseas; todo, todo sin que un átomo o ápice falte a tu aspiración o deseo tendrá cumplimiento en el mundo de los hechos.

Todos los humanos tenemos el inalienable derecho de gozar lo que la naturaleza nos ofrece.

Si nacemos es con el derecho de venir a ser felices, a gozar y a disfrutar de las innumerables cosas que el Creador -Dios- ha creado para el hombre, su obra suprema, su gran creación.

No nacemos malditos, no nacemos para sufrir...¿que culpa tengo yo de haber nacido para sufrir? ¿y qué culpa tienes tú? ¡¡¡Ninguna!!!.

Nacemos con el derecho ineludible de gozar, y de ser felices. Dios es grande y Dios en su grandeza no es cruel, ni vengativo......sino toda mansedumbre, bondad y ¡Misericordia!. Por eso.....piensa que eres feliz....piensa que no eres desgraciado.....y no lo serás......¡¡Serás feliz!! ¡¡Vivirás contento!!. Lleno de fé....en dulce armonía con la Divina ley de Dios.

Por Joaquín Hernández C.

Chinameca, marzo 29 de 1935

EL ARTICULO EN ORIGINAL.:

Estudio, Amor, Trabajo, emblema del Liceo Sagrado Corazón de Jesús

Emblema del Liceo Sagrado Corazón de Jesús.

Una explicación de su origen.

Dice Conchita en su Nota Biográfica:

"Con Joaquín diseñamos el lema del Liceo: “Estudio, Amor, Trabajo”.

El amor en el centro, porque siguiendo las enseñanzas de Jesús, se debe amar al prójimo como a uno mismo; el amor debe ser el fundamento de la familia...me dolía tanto escuchar a algunos de mis pequeños alumnos comentando sus problemas familiares, la separación de sus padres, la falta de fidelidad y lealtad en la vida de pareja. Se debe amar la propia vida. Y darle gracias a Dios todos los días por darnos una vida, única en la tierra.

El amor debe desarrollarse hacia toda actividad humana, debe amarse el Estudio. Por medio del estudio conocemos nuestra Sociedad y la Naturaleza, a las que también debemos amar.

Debemos amar el Trabajo, pues el Trabajo es el don de Dios para ser útiles a nuestra Sociedad, base para procurarnos honradamente nuestros medios de vida; por medio del trabajo, transformamos la naturaleza y la cuidamos.

El Liceo estaba consagrado a Jesús, su misión principal era inculcar el Estudio, por ello fue la primera palabra en el lema; la finalidad del Estudio era educar para el Trabajo, por ello la palabra trabajo sería la última en el lema. Se trataba de educar por medio del amor a eficientes estudiantes trabajadores. El sedimento de la educación, conforme a las enseñanzas de Jesús eran la base: amor a sí mismo, a los demás, al prójimo y a la familia, a la Sociedad, a la Naturaleza, a la Ciencia

La importancia de la lectura

Una de las principales enseñanzas de Joaquín Hernández fué la lectura, basada en tres propiedades: incansable, sistemática e inquisitiva.

Habiendo perdido un ojo por el error de un incompetente médico, que no diagnosticó su enfermedad de diabetes antes de realizar una operación de cataratas, tuvo la desesperante enfermedad de glaucoma en el ojo que tenía habilitado. Nunca dejó de leer. Se levantaba temprano para aprovechar la luz de la mañana, leía los periódicos y luego continuaba con los libros de su selecta biblioteca.

Sus hijos leían para él desde hacía mucho tiempo, y en las pausas de la lectura les explicaba el contenido, ampliándolo, profundizándolo, detallándolo y dándo indicaciones de cómo, por ejemplo, aún los más abstractos temas de lectura filosófica, se aplicaban en la vida cotidiana.

La creación del hábito de la lectura perseverante, comprensiva y aplicada, fué uno de los grandes legados educativos de Joaquín Hernández y en su memoria reproducimos un vínculo que nos hizo recordarlo, dedicado a fomentar la lectura rápida.

El vínculo es el siguiente:
http://www.aeg.es/lectura/


Escrito por j-y-c-fundacion-educacional el 03/06/2007 20:41

Axiomas educativos de Joaquín y Conchita. Una puntualización.

La sociología sostiene que la familia constituye el grupo primario de socialización. En su seno desarrolla el ser humano, los fundamentos axiológicos, sus valores, sus conocimientos primarios y su disposición básica hacia la vida. Tuve la suerte de tener como padre y madre a dos educadores brillantes, que inculcaron en nuestra familia los siguientes fundamentos educativos:


1. Hay que formarse propósitos en la vida, constructivos, humanos, solidarios.


2. Hay que estudiar las propias cualidades, es necesario determinar la vocación con la mayor precisión posible a fin de que el trabajo sea ejecutado con felicidad y forme parte de la realización personal.


3. Es necesario desarrollar la voluntad en función de los propósitos en la vida. 

3..1. Concentrarse en la consecución de las metas, no dispersarse. 
3.2. No caer en la intemperancia de la multiplicidad de las diversiones. "El tiempo perdido hasta los santos lo lloran". 
3.3. Educar el cuerpo y la mente en la austeridad, combatir la vanidad, la superficialidad y cuidar en todo lo posible la salud con buena alimentación y descanso. 
3.4. Mantener disposición al aprendizaje constante y múltiple sin diluir la vocación.


4. La felicidad no consiste en la ausencia de problemas. 
4.1. La vida sin problemas es una ilusión, no una realidad. 
4.2. La felicidad consiste en tener siempre una disposición y ejecución de lucha para resolver los problemas positivamente. 
4.3. Los problemas y su resolución son permanentes.


5. Tener amor propio. 
5.1. No permitir nunca un daño a la dignidad humana propia y nunca hacer daño a la dignidad del prójimo.


6. Tener un espíritu emprendedor. 
6.1. Disfrutar los desafíos positivos en la lucha por la vida. 
6.2. No desfallecer ni tener una actitud derrotista. Esto solamente empeora las posibilidades de solución de los problemas. 
6.3. Obtener las cosas por esfuerzo propio, por la capacidad y cantidad de trabajo desplegado. No obtener las cosas por robo. 
6.4. La honradez forma parte de la dignidad humana.


7. El amor a la humanidad, conforme las enseñanzas de Jesús es la base. Por medio de ella se ama el trabajo y el estudio constante.

Evaristo Hernández
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Un cuento de Las Mil y Una Noches y el Ideal

Un cuento de Las Mil y Una Noches y el Ideal
Artículo del Dr. Joaquín Hernández Callejas (1915-2000).(*)

Dedicatoria del autor:

A MI HIJA BLANCA ELISA

1. Llegar a lo alto.

A propósito de todas las consideraciones que pueden hacerse acerca de los que constituye un ideal a realizarse en la vida de cada ser humano, corta o prolongada, de rico o de pobre, de joven o de anciano, de hombre o de mujer, recuerdo un maravilloso cuento de Las Mil y Una Noches, esa joya de la literatura y filosofía árabes, de cuya maestría han recibido sabias lecciones los mejores talentos literarios del mundo europeo y americano.

El cuento se llama, si mal no recuerdo -lo leí cuando tenía aproximadamente de diez a doce años- se llama, repito, EL PAJARO QUE HABLA, LA FUENTE QUE LLORA Y EL ARBOL QUE CANTA.

Los nombres de los personajes no interesan para revelar su contenido; y sobre todo para encontrar el corolario educativo de su texto.

Se trata de tres príncipes hermanos, de veinte años el primero, de diecinueve el segundo y de dieciocho el tercero, que es una linda princesa de generoso corazón y animoso empeño. Los tres han tenido noticia de que en la cúspide de una montaña lejana, negra como de lava calcinada y de difícil y peligroso acceso, se encuentran encantados por un mago, un príncipe apuesto bajo la forma del pájaro que habla y su palacio y jardines bajo las formas de la fuente que llora y el árbol que canta. Quien logre llegar a lo alto, romperá el misterio y conquistará riquezas y felicidades para siempre.

Los tres hermanos deciden hacer tan valiosa conquista y disponen que el primero que hará el intento será el mayor de ellos, dándole un plazo de tres años para que vaya y regrese victorioso o derrotado; en caso de que sufra alguna desgracia, los que se quedan en casa lo sabrán por medio de un espejo mágico que les ha dado su consejero, que se empañará cuando algo grave le ocurra al viajero y permanecerá brillante si todo va con buen resultado.

2. La Conquista del Objetivo.

Armado de la manera más adecuada salió el joven príncipe a la conquista de su objetivo. Llegó al pié de la montaña, en donde encontró a un viejo derviche o sea un sabio ermitaño, quien le preguntó sus propósitos, los cuales fueron revelados con toda sinceridad por el animoso joven conquistador.

El sabio maestro le indicó el camino por seguir, para llegar a la cúspide de la escarpada y negra montaña.

Le dijo que la subida era difícil, que todas esas piedras negras eran otras tantas personas que habían intentado llegar a la conquista y posesión del pájaro, de la fuente y del árbol que buscaba; que se armara de valor; que no le hiciera caso a las voces que lo amenazarían o que lo halagarían, o que intentaran desanimarlo de mil maneras, etc.

Terminada la explicación, le dijo: haré lo mismo que con los otros tirando esta bolita que irá delante de tí enseñandote el camino; y te repetirá mi advertencia:

No vuelvas la vista atrás por ningún motivo, porque al nomás hacerlo quedarás convertido en piedra... 

Salió el príncipe detrás de la bolita y comenzó a escalar la montaña. Apenas había comenzado los primeros pasos cuando comenzó a oir detrás un rumor de voces, de siseos, de susurros, de silbidos que están a punto de robarle la atención; pero recordando la voz del anciano, no les hizo caso y continuó su ruta peligrosa. Había caminado un trecho cuando oyó lamentos y quizo conmoverse; luego recapacitó y siguió hacia arriba. Más tarde escuchó una insinuante voz de mujer que lo llamaba para el placer y tentado estuvo de mirar hacia atrás para acudir al llamado de las delicias del sexo, más se contuvo y siguió adelante.

Había subido en la escarpada ruta cuando se oyeron voces amenazantes, insultos y gritos de agresión inminente y sin sentirlo, ante el peligro que se encontraba de perder la vida, volvióse hacia atrás, espada en mano, para hacerle frente al supuesto enemigo que lo amenazaba y al momento quedó convertido con todo y cabalgadura en una roca negra, como otras iguales que a su lado se encontraban.

Al momento la luna del espejo mágico que consultaban día a día sus hermanos se opacó y los jóvenes dieron por perdida la misión del príncipe mayor.

Inmediatamente se fué el segundo, emprendió el viaje y sufrió las mismas experiencias que el otro, sólo que éste pudo resistir más y logró subir más en la escarpada montaña, pues no atendió las voces de las amenazas y de los insultos, pero sucumbió ante las voces que lo invitaron a no fatigarse mucho antes de llegar a la cumbre, pues era muy peligroso llegar sin energías, por lo que accedió a descansar tal como se lo pedían las voces plañideras y encantadoras que lo compadecían de antemano si perecía por su desmesurada audacia; y así, oyéndolas y atendiéndolas quedó convertido en piedra igual que otras de su alrededor aunque en menor cantidad de las que estaban en la altura de donde había quedado su hermano mayor.

3. Crecer en años y en experiencia.

Le tocó el turno a la princesa quien había crecido en años y en experiencia. Se disfrazó de hombre cortándose el cabello, poniéndose traje masculino y quitándose todo aditamento que delatara las condiciones de su sexo. Marchó armada de lo más conveniente a los cometidos de su empresa.

Llegó al pié de la montaña; oyó los consejos del anciano derviche; y antes de seguir el curso de la bolita se tapó los oídos igual que a su caballo con pedacitos de algodón, empuñó la espada con su diestra, y emprendió el camino del ascenso peligroso. No escuchó rumores, siseos, susurros, voces amenazantes, ni llamados al placer, ni gritos, ni voces compasivas, etc.; y después de ir ratos montada y trechos a pié, logró llegar, fatigada y maltrecha pero victoriosa, a la meta fijada; fué a sacar al pájaro que habla de su jaula quien al salir se convirtió en el apuesto príncipe que era en realidad; fué luego a la fuente que llora, tomó de su agua y roció con ella el árbol que canta y los contornos del lugar, convirtiéndose todo en un castillo hermoso con vergeles radiantes de vida y alegría y las piedras tornaron a su primitiva forma de príncipes o princesas con sus cabalgaduras que habían intentado escalar la montaña para conquistar las tres cosas encantadas...

4. Vigencia y lecciones de este cuento.

Aparentemente ese es un cuento para niños, un relato simple que ya no mueve a las conciencias de la época entusiasmadas hoy por las colosales proyecciones de la técnica moderna en la conquista del espacio y en las truculencias inauditas de la ciencia ficción. Pero no. Este cuento como otros famosos de la literatura universal, tiene vigencia eterna, tanto por la belleza formal de su estilo como por el contenido de sus magníficas enseñanzas.

Fué el maestro nicaraguense don Sofonías Salvatierra quien dando clases de Historia Universal donde yo estudiaba en la Escuela Normal de Maestros en 1937, en Santa Ana, se refirió a este cuento interpretándolo de la siguiente manera:

Los tres príncipes representan a la juventud; el pájaro que habla, la fuente que llora y el árbol que canta, significan los ideales que todo joven alienta en su imaginación y en su pecho; el derviche es el representativo de los padres y maestros que orientan con sus consejos a sus hijos y alumnos; la bolita significa los consejos puestos en práctica; la montaña es la vida misma con sus peligros, penalidades, deleites, embrujos y alegrías; las voces que atraen la atención, son las invitaciones que a diario experimentamos para los goces, la lujuria, las distracciones, la holganza; volverse hacia atrás significa el temor a seguir adelante, de sacrificarnos sin provecho, falta de voluntad para conquistar lo que resulta difícil hasta el punto de estancarnos y quedarnos como el común de los conformistas y frustrados.

Esta lección que dió a mi curso el viejo maestro centroamericano y centroamericanista ya fallecido, la transmito yo ahora, por medio de este relato sencillo, a los jóvenes que esperan en la vida y de la vida las mejores recompensas para sus generosos empeños de superación.

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(*) Publicado originalmente en El Diario de Hoy, Jueves 5 de octubre de 1972, San Salvador, El Salvador, América Central.


Este cuento significativamente dedicado a su única hija Blanca Elisa, es una de las piezas más importantes de Joaquín para explicarse el origen de uno de sus principios educativos: fijarse ideales en la vida y no desviarse en el camino para alcanzarlos.

Credo Personal

Credo personal

Es necesario luchar por un ideal


Dr. Joaquín Hernández Callejas

I.

Lo más importante en la vida de un hombre es proponerse un fin, un anhelo, un ideal que realizar. Nada es mas satisfactorio ni nada proporciona tanta seguridad en la lucha por la existencia, que el hecho de tener una meta definida a la cual llegar. Un propósito determinado que nos preocupe durante las veinticuatro horas del día, una idea clara de lo que representan nuestras ambiciones y esperanzas es la decisiva formula que explica el motivo de nuestra vida.

Vivir sin un ideal es tener vacío el pensamiento; vivir sin un anhelo es tener solitario el corazón, vivir sin ningún proyecto es tener anquilosada la voluntad.

El dulce poeta Amado Nervo, escribió: “cada día tiene su propio afán”. Yo pienso que el afán de todos los días debe ser el mismo: el de buscar la concreción, la realización de nuestro sueño, el perfeccionamiento de nuestras actitudes y el dominio absoluto de lo que anhelamos.

Federico Guillermo Nietzsche, el recio escritor germano, dijo: “Un si, un no, una línea recta, un fin”. Yo digo: un si a lo positivo, un no a lo nefasto; una lucha conforme las circunstancias lo demanden y no siempre marchando en línea recta; un fin noble que tienda a dignificar la persona humana.

Avante siempre, escribió nuestro Juan Ramón Uriarte, el maestro animador de juventudes salvadoreñas. Yo digo: esto no es posible; en la vida hay no solo avances, sino que también hay necesidad de retrocesos, rodeos, caídas, resbalones, fracasos y otras duras experiencias para las cuales hay que templar el alma o mejor dicho, las cuales debemos estimar para templarla y no para sentirnos desamparados. Pero no obstante es bueno tener siempre la idea de ir para adelante, hacia la coronación del ideal que nos hemos trazado.

Todo ideal es de difícil realización. Infantil es aquel que piensa que un propósito elevado es de pronta e inmediata ejecución. Nada más falso. La realización de un propósito, la ejecución de una empresa, la terminación de una obra cuesta sacrificios; es preciso realizar largos, dolorosos y múltiples esfuerzos, tomar en cuenta diversos detalles, hacer numerosos ensayos, verificar repetidos intentos, hasta que quede plasmada la obra soñada.

En la lucha por la realización del propósito no hay que tomar en cuenta la suerte. En la suerte, confían las almas candidas, los espíritus supersticiosos y crédulos que gozan solo con el sueño de la acción pero que jamás se atreven a afrontar los riesgos, los peligros, las vicisitudes, las miserias y dolores que necesariamente habrán de sufrirse en la ejecución de los actos para la realización del sueño. Ni Homero, ni Aristóteles, ni Alejandro o Cesar, o Napoleón, ni Beethoven, ni Mozart, ni Cervantes, ni Darwin, improvisaron sus obras aunque nacieron con talentos naturales para destacarse de manera sobresaliente. Ellos tuvieron que estudiar, que prepararse previamente en sus diferentes especialidades, preparación o entrenamiento que implico para ellos grandes privaciones, duras abstinencias que minaron su salud, que desgastaron sus reservas físicas y que, en muchos casos hasta sacrificaron algunos de sus miembros u órganos corporales.

No tomemos en cuenta ni envidiemos los casos baladíes de ciertos triunfos fáciles de algunos individuos o de algún mediocre artista de cine, de teatro, de televisión o algún afortunado comerciante que de la noche a la mañana se convierte en magnate de grandes facilidades económicas. Estos triunfos, aunque halagüeños, no son los resultados ordinarios de la vida cotidiana; son triunfos esporádicos, abultados muchas veces por propagandas o intereses comerciales o por la adhesión de personas vulgares y sin cultivo ni delicadeza para apreciar obras superiores, gentes que se sienten arrastradas por la fuerza caprichosa de la moda.

II.

Las obras superiores en el arte, en la filosofía, en la ciencia, en la técnica, en el comercio, en la agricultura, en la industria, en la política, en la educación, cuestan mucho; no son obra de la improvisación o de la casualidad, o de la aventura, o regalo de los dioses: es producto del esfuerzo dirigido, del calculo paciente, de la meditación profunda y del hacer con diligencia; el proyecto llevado a cabo bajo las severidades de una disciplina firme y de una entereza moral que no le teme a las penalidades.

Disciplina significa someterse a determinadas reglas de conducta: las reglas de la profesión u oficio que se aprende y del cual se vive; y las reglas del comportamiento necesario para alcanzar el fin propuesto.

Disciplina es orden y organización. Orden quiere decir cada cosa en su lugar y en su debida oportunidad. Organizar es disponer de los elementos de manera que funcionen en relación unos con otros a su debido tiempo.

Sin disciplina no se puede llevar a cabo ninguna empresa por pequeña que esta sea. Toda labor implica un sistema de trabajo, una serie de actos sucesivos hasta la culminación del toque final que dejara la obra acabada y completa, a satisfacción del que la dirige y ejecuta. Ninguna desviación, negligencia o descuido es perdonado al autor del trabajo. Su ser entero debe entregarse en una concentración de todas sus energías vitales que comprenden sus pensamientos, sus sentimientos y su voluntad.

La mayoría de la gente es desordenada para trabajar. Ese desorden se manifiesta primero en la concepción de la idea: vacila el pensamiento en la es cogitación del tema; vaga de un lado a otro la imaginación porque no puede configurar un solo concepto; se dispersa la atención en variadas concepciones que no hallan una definición que precise con claridad las ideas. Aunque ciertamente nada hay fácil en este mundo de las empresas, a la mayoría de las personas todo se le dificulta con creces porque en el estudio de los problemas no se repara con firmeza en los aspectos principales, secundarios y de detalles de los asuntos que se escogen como actividades esenciales de la existencia.

En definitiva: trabajar desorganizadamente es una forma de permanecer ocioso.

Nosotros vemos con admiración a esas personas que han realizado cosas sorprendentes en sus vidas. No solo los grandes ejemplos de esos hombres que han sobrepasado los marcos de lo común, sino también los hechos notables del hombre corriente que a diario escribe páginas de heroicas proezas en la lucha por la vida. No es preciso ser genio o talento para realizar un propósito digno en la vida del hombre cotidiano. La medida de la grandeza la da el hombre común con los fines superiores que este busca. La medida de la bajeza la da el hombre común cuando desciende a la corrupción de su conducta.

El carácter se fortalece en la lucha.

La lucha por la realización de un ideal noble es la forma suprema de dignificar nuestra vida.

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Mahatma Ghandi, Pensamientos

Nota preliminar.

Recibimos estos pensamientos de Mahatma Ghandi por correo electrónico y los reproducimos por su importancia educacional y la similitud en muchos aspectos con los planteamientos educativos de Joaquín Hernández Callejas y Conchita Alas. Desconocemos si Joaquín o Conchita estudiaron o si en algún momento se inspiraron estos pensamientos de Mahatma Ghandi. 

Usamos negrillas, para efectos de estudio de aquellas proposiciones educativas en donde encontramos más cercanía de las indicaciones de Joaquín y Conchita, con lo prescrito por el insigne Mahatma Ghandi.

PENSAMIENTOS DE MAHATMA GHANDI 
  1. Sé firme en tus actitudes y perseverante en tu ideal. Pero sé paciente, no pretendiendo que todo te llegue de inmediato.
  2. Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno.
  3. Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas. Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura.
  4. No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes. No revuelvas una herida que está cicatrizada. No rememores dolores y sufrimientos antiguos. ¡Lo que pasó, pasó!
  5. De ahora en adelante procura construir una vida nueva, dirigida hacia lo alto y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás. Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó. Sólo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla.
  6. No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer.
  7. No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar.
  8. No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú.
  9. Deja que el amor te toque y no te defiendas de él.
  10. Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo.
  11. No sufras por lo que viene, recuerda que “cada día tiene su propio afán”.
  12. Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad; una persona que te entienda, te apoye y te acompañe en ella.
  13. Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada a cambio.
  14. Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en ti como en algo precioso.
  15. Desparrama en todas partes la alegría que hay dentro de ti. Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean. La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido, iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía a todos los que se acercan a nosotros. Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan por la calle en tinieblas, serán iluminados por tu luz.
  16. Trabajo es sinónimo de nobleza.
  17. No desprecies el trabajo que te toca realizar en la vida.
  18. El trabajo ennoblece a aquellos que lo realizan con entusiasmo y amor.
  19. No existen trabajos humildes. Sólo se distinguen por ser bien o mal realizados.
  20. Da valor a tu trabajo, cumpliéndolo con amor y cariño y así te valorarás a ti mismo.
  21. Dios nos ha creado para realizar un sueño. Vivamos por él, intentemos alcanzarlo. Pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizás entonces necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas. Así, con otro aspecto, con otras posibilidades y con la gracia de Dios, lo haremos. No te des por vencido, piensa que si Dios te ha dado la vida, es porque sabe que tú puedes con ella.
  22. El éxito en la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino.
  23. Tú y sólo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida.
  24. Que este día sea el mejor de tu vida".

MAHATMA GHANDI